No me gustaría dejar pasar el 2015 sin compartir la última tarta que he hecho para las Jornadas que se celebran en el colegio de las niñas. Todos los años el colegio entero se vuelca en la cultura, tradiciones, literatura, arte, historia e incluso en la gastronomía del país escogido, que este año ha sido México.
Y como el último día de diciembre se podía llevar un desayuno para compartir, nos atrevimos con una tarta sombrero.
La idea del sombrero se le ocurrió a la peque, porque yo saqué uno que tengo de verdad por si acaso les apañaba alguno de los disfraces, y les encantó. De hecho el plan era hacerlo exactamente igual, pero no encontré fondant negro (y no tenía ganas de teñirlo) así que lo compré rojo. Para compensar el cambio de planes, me pidió que los adornos fueran amarillos, que es su color preferido.