lunes, 30 de junio de 2014

Tarta My Little Pony

 Hace ya casi un mes que celebramos el cumpleaños de las niñas, pero como comentaba en la entrada anterior, el ordenador roto me ha retrasado muchísimo. En cualquier caso estoy encantada de poder enseñaros la tarta que les hice, que me ha tenido bastante entretenida y espero que os guste tanto como a las niñas.

  Este año las niñas me lo pusieron bastante fácil porque las dos están enganchadísimas a la serie de My Little Pony y las dos querían la tarta de lo mismo. Otra cosa muy distinta es que yo solita volviera a liarme la manta a la cabeza, haciendo grandes esfuerzos por intentar olvidar el desastre del árbol de las hadas del año pasado, y me liara con varias figuras y una estructura que no salió del todo bien, pero al menos aguantó hasta el final de la fiesta. 


  Lamentablemente las fotografías mejor encuadradas del resultado final salieron con el teléfono, espero que se vea mejor en los primeros planos.



  Por si alguien desconoce la serie, se trata de un mundo donde los personajes son ponys, unicornios o pegasos. Las protagonistas son seis amigas y una de ellas, Rainbow Dash, es una pegaso que vive entre las nubes y yo me empeñé en hacer parte de las nubes para colocarla. 



  Como he hecho muchísimas fotografías para intentar mostrar mejor los pasos del modelado y el montaje, he pensado empezar con el modelado de las figuras y dejar para la próxima entrada el montaje de la tarta y la estructura que me inventé (muy mejorable).

sábado, 21 de junio de 2014

Napolitanas de Nocilla y de Manzana

  ¡Por fin puedo volver a compartir algunas recetas y experimentos después de estar casi un mes sin ordenador! La verdad es que estoy deseando escribir la entrada de la tarta de cumpleaños de las niñas, pero el nuevo ordenado tiene un nuevo programa para ajustar las imágenes y esa entrada tiene muuuchas fotografías, así que voy a retomar el trabajo con una entrada más breve en todos los sentidos, pero que también ha sido un gran éxito.

  Se trata de una receta sencilla para simular las napolitanas de chocolate de toda la vida, merienda deliciosa y que son extremadamente fáciles de hacer. También he preparado una versión sin chocolate que tuvo si cabe todavía más éxito.


  Ya había visto este tipo de napolitanas un montón de veces y las tenía en mi lista de "pendientes", pero poco antes de la fiesta de cumpleaños las publicó Su, de Webos Fritos y fue una inspiración para cambiar un poco mesa de dulces de todos los años.

viernes, 23 de mayo de 2014

¡Un millón!

  Pues si, esta mañana me he despertado con la grata sorpresa de que habéis tenido la delicadeza de pasaros por esta casa mía un ¡millón de veces!


  Para el objetivo tan modesto que me marqué, en el que pretendía contar y recopilar las recetas que probaba, me ha parecido una cifra extraordinariamente alta y estoy contentísima. 
  Ahora mismo con el subidón no se me ocurre otra forma de daros las gracias que con el firme propósito de seguir contando mis experimentos en la cocina con la esperanza de que os gusten y os resulten de utilidad.

  Como podéis ver en la imagen, y las entradas que más habéis visitado son:


  Espero que las próximas entradas también os gusten y una vez más: 
¡¡¡Un millón de gracias!!!

miércoles, 21 de mayo de 2014

Tarta para Miss Alesia

  Si hay algo que me encanta de esta afición repostera es la de verme envuelta en situaciones de anuncio (de anuncio de tarjeta de crédito), porque ver a un montón de niños lanzarse en plancha hacía algún bizcocho o tarta diciendo "Prueba ésta, que está de muerte!" es una enorme satisfacción. 

  O la situación en la que me vi la semana pasada, cuando sorprendimos a la profesora de Paula, Miss Alesia, por su cumpleaños. Todos los niños habían firmado una preciosa tarjeta, le habían hecho un sinfín de dibujos y retratos y las niñas incluso habían inventado un baile para felicitarla. Por mi parte, y con la colaboración del resto de las madres, había hecho una tartita para que pudieran celebrarlo. Al llevarla a la clase pude comprobar el cariño y respeto que le tienen los niños, la emoción medio contenida de la profesora y francamente, poder asistir a una escena tan entrañable, no tiene precio.



  Miss Alesia es de New York, y la idea original era que la tarta tuviera forma de manzana con ella sentada encima, pero por si acaso los niños no entendían la referencia a la Gran Manzana, pensé en poner también las siluetas de edificios típicos de New York por los laterales. 
  Vi muchas tartas en google con la misma idea y Paula también las vio, y cuando hice un bizcocho esférico para que fuese la manzana se puso a llorar diciendo que eso no lo iba a entender nadie y que además también lleva muchos años viviendo en Sevilla, y también tenía que aparecer en la tarta, y, y, y.... Y terminé haciendo otro bizcocho y puse edificios de las dos ciudades que espero que les gustase a todos.

  Como siempre que hago alguna figura, me resulta muy difícil lograr un parecido razonable con la persona que representa. Esta vez he intentado sacar más fotografías del modelado, por si os pueden servir de referencia, aunque pido disculpas por su mala calidad, ya que es complicado enfocar teniendo las dos manos en la masa (y además mi cámara está acusando a marchas forzadas el trabajo exhaustivo con manos manchadas de azúcar, harina o comida en cualquier formato). 

lunes, 12 de mayo de 2014

Toffee

  Descubrí este tipo de caramelos hace muchísimos años, cuando mi hermana estudiaba la carrera y me pedía que bajara a la tienda de enfrente y le comprara unos pocos para recuperar energía, como pago por mi paseo me daba uno o dos. 
  Sin embargo, cuando me aficioné de verdad fue cuando los probamos en un viaje a Edimburgo. Aquello era otra cosa distinta, deliciosos, muy blanditos y con un sinfín de versiones. Por eso cuando vi la receta en El invitado de invierno, no tuve más remedio que probarla. 


  Hace tiempo hice otro tipo de caramelos blandos, pero no son exactamente lo mismo, el fudge también son blandos y un sabor parecido, pero la textura es distinta ya que el fudge es mas grumoso y éstos son más suaves.

  No me atreví a hacer las cantidades originales por si acaso estaba tan bueno como me temía y me los tuviera que comer yo sola. Y en efecto, estaban tan buenos como me temía y después de un pequeño atracón, regalé gran parte de los quedaron por prudencia.

  La única dificultad de la receta es que se necesita un termómetro de caramelo, es decir que pueda medir más de 100º.