miércoles, 23 de enero de 2019

Caldo de pollo

  Reconozco que antes de tener la olla lenta (crockpot) no me planteaba hacer caldos, simplemente no se me ocurría, pero después de consultar un sinfín de veces la página de Crockpotting (que es una maravilla) empecé a hacer algunas pruebas. En concreto me fijé en su receta de caldo de pollo, adaptada a los gustos de casa.


  El resultado es estupendo y lo utilizo para guisos y sopas.

Ingredientes:
  • Un cuarto trasero de pollo 
  • Un kilo de carcasa y espinazo de pollo (aproximadamente).
  • Un hueso blanco salado
  • Patata
  • Zanahoria


  He probado a ponerle un trozo de jamón o de hueso de jamón, pero el sabor era demasiado intenso para nuestro gusto. Tampoco tenía mucho éxito en las pruebas con más tipos de verduras (cebolla, pimiento...) así que he decidido quedarme en lo básico.

  La receta no tiene ningún misterio, se pelan las patatas y zanahorias y se pone todo en la olla lenta con suficiente agua para que cubra los ingredientes.


  Lo programé 12 horas en "baja". Lo único que hay que estar pendiente es cuando empieza a calentarse que hay que quitar la espuma con una espumadera.

  A las 12 horas, recogí el caldo pasándolo por un colador.


  Y después por un filtro de tela para eliminar cualquier rastro de impureza.


   Conviene probarlo y comprobar si está bien de sal, aunque prefiero que quede soso porque siempre se puede ajustar después.

  Para desgrasarlo lo dejé enfriar varias horas en la nevera, al sacarlo toda la grasa se queda en la parte superior y es muy sencillo retirarla con una cuchara.



  Lo suelo congelar y utilizar en los guisos como el cous-cous con secreto o el guiso de ternera


  Como es lógico toda la carne del pollo (del cuarto trasero y las mijitas de las carcasas) se aprovecha, por ejemplo para hacer unas buenas croquetas.


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