Un poco antes de las vacaciones fue el cumpleaños de tres amigos de Paula y pude hacer su tarta de cumpleaños. Resulta que a los tres les gusta un juego que se llama Minecraft y según parece es una aventura en un mundo pixelado.
Me hizo muchísima ilusión porque nunca le había hecho ninguna tarta a Ana, que es amiga de Paula desde que se conocieron en infantil y también porque hace unos meses le había prometido a Cindy una tarta para ella y fue genial poder hacérsela para su fiesta de cumpleaños.
La tarta tiene dos pisos de bizcocho de chocolate con ganache de chocolate negro y el superior es de bizcocho con aroma Princess con ganache de chocolate blanco (lo cierto es que es casi la misma idea que la Tarta sombrero, y es que en fiestas infantiles voy a lo seguro). El agua es gelatina con un poco de colorante azul y tuvo bastante más éxito del que me esperaba.



